14-18 sep · gratis
Te voy a dar dos números que igual no te gustan. Uno lo mides el lunes en tu salón. El otro, en diez minutos de paseo. El viernes los vuelves a medir, y ahí ya no hace falta que yo te diga nada.
Te apuntas hoy y entras hoy en tu zona privada: un vídeo de bienvenida y tu primera tarea. Al pulsar aceptas la política de privacidad. Te borras con un clic y aquí no se ofende nadie.
Si tu perro tira, te mira cuando le da la gana y ya has probado cosas que funcionaron dos días, esto es para ti. Si lo que quieres es que haga trucos, no.
No soy adiestrador de toda la vida. Soy ingeniero. Me pasé años automatizando líneas en una fábrica de furgonetas y en otra de neumáticos, y allí aprendí lo único que de verdad he traído al mundo del perro: que si algo no se mide, lo que tienes es una opinión.
Con Dante, un malinois, hice todo lo que hace un dueño normal. Le regañaba por robar de la encimera cuando ya se lo había comido, y me quedaba tan tranquilo pensando que lo había entendido. Tiraba de la correa y yo tiraba de vuelta, convencido de que aquello era un pulso que había que ganar. Y luego decía eso de que era muy suyo.
Lo que cambió las cosas no fue un truco nuevo. Fue una libreta. Empecé a apuntar cuántas veces, en qué momento y qué se llevaba él con cada cosa que hacía. Y salió lo que salió: Dante no razonaba lo que estaba bien y lo que estaba mal. Repetía lo que le funcionaba. Y el que le estaba pagando era yo.
Lo de la encimera me costó meses. Y la mitad de esos meses se me fueron cambiando de método cada semana, que es exactamente lo que hace todo el mundo cuando no apunta nada.
Desde entonces no me fío de lo que me parece. Me fío de lo que cuento.
me obligó a coger una libretaLos que hacemos contenido de perros somos los primeros en vender el vídeo de treinta segundos que parece magia. Yo también los hago. Lo que no te dice ninguno es que un truco suelto dura dos días, porque es un trozo de un sistema, no el sistema.
Siete trozos de siete sistemas distintos, y tu perro recibiendo siete mensajes que se contradicen. Al final hace lo de siempre, que es lo que le funciona.
No te falta un truco más. Te falta saber qué está pasando. Y para eso no hacen falta sensaciones: hacen falta dos números.
Es gratis porque quiero que midas antes de creerte nada de lo que te cuente. Y porque un perro que tira lleva tirando dos años: con cinco días de sensaciones no cambia nada, con dos cifras delante sí sabes por dónde vas.
Al apuntarte te escribo. A menudo, corto y sin relleno. Si te molesta, te borras con un clic. Nada que comprar.
1
El lunes y el viernes
En casa, sin comida en la mano, sin ponerte solemne.
Es la palabra que usas cien veces al día, y es la que mejor mide si tu voz significa algo o es ruido.
2
Martes, jueves y viernes
Tirón que das, tirón que apuntas.
Es el número más honesto que hay, porque no admite interpretación.
El viernes tienes dos cifras al lado de las otras dos. Si no se han movido, lo vas a ver tú antes que yo. Y si se han movido, también.
Tu perro no razona lo que está bien y lo que está mal. Repite lo que le funciona.
No es para ti si quieres que tu perro haga trucos.
No es para ti si buscas que te obedezca por miedo.
No es para ti si esperas resolver una agresión seria en cinco días: eso se trabaja y tiene arreglo, pero con un proceso serio, con paciencia y con una constancia que va mucho más allá de una semana. Quien te prometa lo contrario te está mintiendo.
Es para ti si tu perro tira, te ignora cuando le llamas, se sube donde no debe, y lo que quieres es entenderle y que él te entienda a ti.
Deja el correo y entras hoy. El lunes apuntas tus dos números. El viernes los vuelves a apuntar.
Gratis. Al pulsar aceptas la política de privacidad. Te borras con un clic cuando quieras.
No te falta un truco más. Te falta saber qué está pasando.
PD: La primera noche del reto tu perro va a insistir más que nunca en justo lo que estás intentando quitarle. Te lo digo ya para que el martes no lo dejes: es la señal de que va bien, y el lunes te explico por qué.